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Vegetarianismo es el camino

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Om Om Om
Escuela Sathya Sai de Tailandia, 9 de junio de 1998

Este es un resumen de la clase dictada por el Dr. Art-ong Jumsai a los alumnos del Instituto de Educación Sathya Sai de Tailandia, respecto al vegetarianismo y a su importancia a nivel físico, mental y espiritual para los seres humanos:
Yo fui carnívoro por casi cuarenta y un años. Me encantaba comer todo tipo de carne. Comía todo que me pusieran adelante.

Mi salud nunca era buena. El mayor problema parecía ser mi sistema digestivo. Tuve varios tipos de problemas estomacales, indigestión, diarrea, gases malolientes, fiebres, gripes, migrania, alergias y asma.
Yo nací en una familia budista pero de niño nunca tuve la oportunidad de aprender acerca del budismo. Por el contrario, me apegué mucho a la figura del Señor Jesucristo, incluso hasta hoy en día. Comencé a estudiar la Biblia en una escuela pública inglesa a la que asistía. Hasta que un día, a la edad de 15 años, tuve una discusión (que yo creí que era simplemente una conversación dentro de la clase) con un sacerdote cristiano que estaba enseñando acerca de las plegarias.
El decía que cuando rezamos, debemos hacerlo todos juntos y en voz alta. Yo levanté la mano y dije que el Señor Jesús nos dijo que rezáramos en silencio, en la esquina de un cuarto, y que no tenemos que rezar en voz alta como los fariseos. Llegado a este punto, el sacerdote se enojó mucho y me expulsó de su clase. Yo apelé al Rector, deseando continuar en la clase sobre la Biblia, pero el rector me dijo que me calmara y que fuera a hacer mi propio estudio en la biblioteca, cosa que de hecho hice. Encontré allí un libro de religiones comparadas y un libro sobre meditación.
Esto de alguna manera me movió mucho y comencé a practicar meditación por mi cuenta y he continuado desde entonces.
Después de practicar meditación por un tiempo encontré que tenía mucha paz y muchos otros beneficios. A través de la meditación fui capaz de liberarme de la migrania y del asma, pero mis problemas de estómago continuaron. Cada vez, al final de la meditación, mandaba radiación de amor a todos los seres, incluyendo animales. Entonces, hace 18 años, mientras estaba mandando radiación de amor a todos los seres vivos, repentinamente me di cuenta de cómo era posible que comiera animales y al mismo tiempo les mandara amor.
Resolví inmediatamente dejar de comer carne, y a partir de entonces me volví vegetariano. Vegetarianismo es el camino para mí ahora.
Luego de volverme vegetariano, descubrí que era mucho más fácil practicar meditación ya que era más fácil calmar la mente. También superé los problemas de mi estómago. Otras enfermedades también desaparecieron. Los resfríos y las gripes prácticamente han desaparecido, a menos que esté realmente exhausto, generalmente por falta de sueño.
Veamos ahora por qué el vegetarianismo es el camino y debería ser una forma de vida para todos.
Primero miremos qué dicen las mayores religiones del mundo. En el Antiguo Testamento, que es común para el cristianismo, el judaísmo y el islam, en Génesis 1: 29 dice:
“Y Dios dijo, ‘Yo os doy toda planta sementífera sobre toda la superficie de la tierra y todo árbol que da fruto conteniendo simiente en sí. Ello será vuestra comida.”
(N. de t.: En la versión inglesa enviada por Fernanda Raiti la palabra utilizada al final de la cita es “meat” (carne). En la versión de la Biblia de la que se tomó la traducción se utiliza la palabra “comida” en lugar de “carne”. A continuación transcribo la cita del Génesis en inglés:
“And God said, “Behold, I have given you every herb-bearing seed, which is upon the face of the earth, and every tree, in which are fruits; for you it shall be as meat”.)
En el hinduísmo, probablemente la religión más antigua del mundo, tenemos el principio común de ‘Ahimsa’, que es no-violencia o no dañar a ningún ser viviente. Cuando visité el sur de India, donde el vegetarianismo es el modo de vida de la mayoría, era muy común ver monos, vacas, burros, rumiando por las calles donde había tambien gente conversando, y nadie parecía molesto por lo que los otros hacían.
Como budista, nosotros siempre practicamos ‘Metta Bhavana’ que es la radiación de compasión amorosa a todos los seres, incluyendo a los animales.
La plegaria es “Loka Samastha Sukhino Bhavantu”. Por ello, para mí, siendo budista, es perfectamente natural ser vegetariano.

Cuando miramos atrás en el tiempo, nos encontramos con una larga lista de vegetarianos famosos, incluyendo filósofos, científicos, artistas … y por solo mencionar algunos: Platón, Sócrates, Pitágoras, Leonardo da Vinci, Sir Isaac Newton, Voltaire, Charles Darwin, Benjamin Franklin, Albert Einstein, Leon Tolstoi, George Bernard Shaw, Rabindranath Tagore, Albert Schweitzer, Mahatma Gandhi …
Albert Einstein dijo: “es mi punto de vista que la manera de vida vegetariana, puramente por su efecto fisico en el temperamento humano, influenciará de la manera más beneficiosa a la totalidad de la humanidad”.
Estudiemos ahora a algunos animales carnívoros y animales vegetarianos. Los científicos saben que la dieta de un animal se corresponde con su estrucutra fisiológica.
Los animales carnívoros -tigres, leones, gatos, perros, etc- tienen garras filosas para atrapar a otros animales. Poseen colmillos muy fuertes y muy puntiagudos, así como dientes caninos alargados para penetrar duros pellejos y despedazar la carne. No tienen molares (dientes planos al fondo) para masticar la comida dado que la carne no necesita ser pre-digerida. Es mayormente digerida en el estómago y los intestinos. Cuando observamos a los gatos y perros comer, vemos que casi no mastican su comida.Tragan la carne rápidamente. Por el contrario, los animales vegetarianos no tienen garras afiladas. Necesitan moler las hojas, los granos y las frutas; así que tienen dientes molares al fondo. Todos los animales vegetarianos producen la enzima ptyalin en la saliva, que comienza el proceso de digestión en la boca.
Necesitan moler su comida bien, así que tambien tienen la capacidad de desplazar ligeramente las mandibulas de un lado a otro (como los caballos).

¿En dónde encajamos nosotros, los humanos? ¿Tenemos garras afiladas para cazar animales? ¡No! Tenemos dientes molares para masticar granos y frutas y producimos la enzima ptyalin para pre-digerir la comida tal como los otros animales vegetarianos. Pero el hombre es más inteligente que los animales, así que podemos producir armas para matar a otros animales, aunque este no es nuestro estado natural.
Observemos los intestinos. Dado que la carne se echa a perder muy rápido, es necesario un sistema digestivo corto, para expulsar rápidamente la carne en descomposición. Los carnívoros tienen intestinos cortos, tan solo 3 veces el largo de sus cuerpos. Pero todos los vegetarianos tienen intestinos mucho más largos dado que los vegetales y la fruta no se descomponen tan rápido y pueden quedarse por más tiempo en el cuerpo. Por ello los intestinos de los vegetarianos son entre 10 y 12 veces el largo de sus cuerpos. ¿En qué categoria estamos los humanos? Claramente, los seres humanos no somos carnívoros. Nuestra anatomía y sistema digestivo muestran que debemos haber evolucionado por milliones de años viviendo a base de frutas, frutas secas, granos y vegetales.
Sin embargo, hay algunas personas en el mundo que no tienen otra opción que comer solo carne y grasa, como los esquimales. Los esquimales envejecen rápidamente y tienen una vida promedio de 27,5 años.
Los hunzas, una tribu del norte de India y Pakistán, y la tribu Otomi, que son nativos de México, y cuyas dietas están basadas en granos enteros, comidas frescas y vegetales, tienen una vida promedio de 110 años o más. Sir Robert Mc. Garrison, un doctor que trabajó con los Hunzas, dijo: “Nunca vi un caso de apendicitis, colitis o cancer”.
Recientemente, un grupo de doctores de Harvard fue a una remota villa de 400 personas en las montañas de Ecuador. Los pobladores allí son vegetarianos puros. La mayoría de ellos alcanza la edad de 100 años.
El Instituto Nacional de Salud de Estados Unidos estudió 50.000 vegetarianos y encontró que viven más tiempo, tienen una incidencia en enfermedades de corazón significativamente más baja, y más bajo porcentaje de cáncer comparados con estadounidenses que comen carne.
Estudios realizados por médicos también demostraron que la dieta vegetariana reduce los resfríos y las alergias.
Los animales más poderosos y de vidas más largas en el mundo son vegetarianos. El caballo, el búfalo, el toro, los elefantes: todos tienen gran fortaleza que les permite cargar pesos enormes y realizar tareas pesadas para los hombres. Ninguno de los animales carnívoros tiene esta fortaleza o vigor.
Hace unos tres o cuatro años, un grupo de vegetarianos realizaron una tarea sorprendente cuando hicieron una caminata en ayunas desde la escuela Sathya Sai en Lopburi hasta Bangkok, una distancia de más de 200 kilometros.
Hablando de la escuela Sathya Sai, allí, el personal y los chicos son todos vegetarianos. Al principio los padres estaban preocupados por la salud de sus niños. Esta escuela es un internado, así que todas las comidas son vegetarianas. Recientemente, un equipo de investigación de una universidad famosa en Bangkok realizó una investigación muy extensiva con los niños.
Parte de la investigación era sobre la salud. Encontraron que los chicos eran más sanos y más altos que el promedio en Tailandia. Los padres ya no cuestionan el aspecto nutricional de la comida dada a sus niños.
Cuando estamos llenos de frustración, estrés, ira o emociones, producimos una hormona llamada adrenalina. La adrenalina destruye el sistema inmunológico en el cuerpo y de esta manera el cuerpo es proclive a varias enfermedades, incluyendo el cáncer. Por el contrario, cuando estamos serenos, pacíficos, hacemos servicio con caridad, nuestro cuerpo segrega endorfina, que fortalece nuestro sistema inmunológico. Nos volvemos más sanos y nos libramos de enfermedades. En nuestra vida, para ser sanos, es necesario mantenernos calmos y pacíficos todo el tiempo.
Cuando los animales son matados, están llenos de miedo. También segregan la hormona llamada adrenalina. La bioquímica del animal aterrorizado cambia profundamente. Productos tóxicos recorren el cuerpo. Por eso, cuando comemos carne, también ingerimos esta adrenalina y los otros químicos tóxicos que destruyen nuestro sistema inmunológico. Es por ello que somos propensos a varias enfermedades. La adrenalina también puede causar grandes picos de emociones.
Está claro que si queremos una vida sana y pacífica, debemos evitar comer animales.

Demos un vistazo ahora al futuro, al siglo 21. El problema más grande del mundo es la población mundial. De acuerdo con el Fondo de Población de las Naciones Unidas, en 28 años la población alcanzará 10 billones de personas y en el siglo 21 alcanzará un maximo de 12 billones. Esto significa que tendremos el doble de población de lo que tenemos ahora. Por ello, tendremos otras 6 billones de bocas para alimentar. Ya hoy en día tenemos hambrunas y desnutrición en muchos países pobres y subdesarrollados del mundo. ¿Cómo vamos a alimentar a todo el mundo en el siglo 21?
Hemos tirado abajo los árboles, despejando grandes áreas de nuestros bosques, para criar más animales y para tener más tierra para agricultura. En el tiempo transcurrido en mi propia vida, en Tailandia, cuando yo nací había 60% de bosques. Ahora hay bosques solo en 20% del área. Los bosques absorben el dióxiodo de carbono y nos devuelven oxígeno. Pero ahora, como consecuencia de la destrucción masiva de los bosques, el dióxido de carbono se está acumulando y produce el efecto invernadero. Hay un efecto global de calentamiento que está creando cambios climáticos. Tormentas, ciclones, huracanes y tifones están aumentando en número y en intensidad. El Niño se ha vuelto más intenso y trajo el año pasado una gran sequía. Es por ello que ahora no podemos comer algunas de las frutas que son típicas de este lugar.
Está claro que no podemos desforestar más bosques para producir ganado o agricultura. Entonces, ¿cómo vamos a alimentar a todas estas bocas hambrientas del siglo 21?
Miremos la cantidad de proteína que hay en varios productos alimenticios. En cada 100 gramos de bife tenemos 20.2 gramos de proteína. En el pollo tenemos 18.6 gramos de proteína y en el cordero 16.8 gramos. En los porotos de soja secos, tenemos 31.4 gramos de proteína y en 100 gramos de leche de soja en polvo tenemos 41.8 gramos, que es mucho más que la leche en polvo de la vaca que tiene solo 26.4 gramos. Entonces, para obtener más proteína la soja es una mejor solución que la carne.
También necesitamos usar 17 veces más tierra para criar animales y obtener la misma cantidad de proteína que de la soja. A su vez, necesitamos 8 veces más agua para criar animales comparando con lo que necesitan en promedio los vegetales y los granos. También perdemos gran parte de las proteínas vegetales alimentando animales. De hecho, solo recuperamos 10% de la proteína y de las calorías contenidas en el grano o la soja con la que alimentamos a los animales. Entre un 80% y un 90% de todos los granos que se cultivan en Estados Unidos se usan para alimentar animales. En la actualidad, el promedio estadounidense come 129 libras de bife en un año. Si cada uno comiera solo la mitad de carne, podríamos disponer de comida para alimentar la totalidad del mundo en desarrollo. Un nutricionista de Harvard, Jean Mayer, estima que reduciendo la producción de carne a un 10% podrían liberarse suficientes granos para alimentar a 60 millones de personas.

Por ello, la solución para el siglo 21 es convertir todas las tierras usadas para criar animales y plantar porotos de soja y cereales que deberían ser usados para alimentar a los humanos directamente. No hay necesidad de destruir nuestros bosques o agravar los problemas ambientales. Habrá suficiente comida para todo el mundo en el siglo 21 si hacemos del vegetarianismo nuestro modo de vida.

Mahatma Gandhi dijo: “La tierra tiene suficiente para lo que cada uno necesita, pero no suficiente para satisfacer la avaricia de cada uno” (The earth has enough for everyone´s need, but not enough for everyone´s greed”).

Informe 18 de la Escuela Sathya Sai de Tailandia, 9 de junio de 1998

Om Shanti Shanti Shanti

Por el Dr. Art-ong Jumsai

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