
Amanecía y desde el nido del Águila la salida del Sol era un digno espectáculo que correspondía con su magnificencia.
Desde la altura el Águila contemplaba como la incipiente luminosidad resaltaba el lago entre el bosque.
Cerca del lago en el comienzo del bosque pudo ver una pequeña estela de humo que rápidamente se extendía. Eran comunes los incendios en el bosque por diversas causas; eso no le llamó la atención.
Sí despertó su curiosidad, lo que gracias a su excepcional vista pudo detectar.
Un pequeño Colibrí multicolor volaba rápida y rítmicamente del lago al foco del incendio, una y otra vez.
Agudizando su vista descubrió lo que el colibrí hacía; tomaba agua en su diminuto pico y volando del lago al incendio arrojaba su pequeña carga de agua.
Durante todo el día; el Águila desde la altura fue testigo de los vuelos del Colibrí quien incansablemente transportaba la ínfima cantidad de agua hacia el fuego; solo haciendo pequeñas pausas para descansar y luego continuar con renovada energía, sin hacer mella el cansancio en su vano intento a los ojos del Águila, de apagar el incendio.
Ya cayendo la tarde el Águila decidió volar al encuentro del Colibrí.
Al alcanzarlo y ya estando frente a él, trató de persuadirlo con su lógica y algo que para ella era evidente.
Le dijo: “Con tu pequeño pico solo puedes llevar unas pocas gotas de agua en cada viaje, no podrás apagar el fuego aunque lo hicieses toda tu vida, tu esfuerzo es inútil.
El Colibrí sin detener su vuelo, para continuar su tarea solo respondió: YO SOLO HAGO MI PARTE”

Llevar adelante la parte que corresponde a cada uno, más que importante, es fundamental en una tarea tan obvia y tan difícil a la vez, como la de dar el lugar que corresponde por derecho propio a los Animales No Humanos.
Comprender y hacer de esa comprensión una responsabilidad del Ser Humano (Animal Humano) por una lógica abrumadora pero no asumida, es hacer la vida del Animales No Humanos, lo mejor y más gentil posible, ya que ellos dependen durante toda su existencia de nosotros y no existen para nuestro usufructo, pues no son “cosas”.
Por eso la empresa a llevar a cabo no tiene fin ni objetivo, tiene propósito, principio y desarrollo diario desde toda acción y ocupación, nada es poco, todo es útil y necesario; los océanos están compuestos por gotas, cada gota cuenta y suma en la totalidad del océano.
La tarea es inclusiva totalmente, nadie está fuera de poder aportar algo que sume en el propósito de hacer de este mundo un lugar amable, donde poder los Animales No Humanos desarrollar su vida como es su derecho inalienable.
Quienes hemos hecho propio ese propósito de vida; (cada día somos más); hacemos la diferencia; llevando adelante toda acción grande ó pequeña, directa ó indirecta que nos lleva a darle la vida que merecen los amados Animales No Humanos; quienes sólo por existir hacen nuestra vida hermosa.
La pregunta a formularnos es simple; ¿qué hicimos hoy en beneficio de ellos? La respuesta es una sola; la gota nuestra de cada día que transportaba el Colibrí.
Me preguntan: ¿Quien es un Vegano?.
Lo que yo siento en mi Alma: Es una persona ordinaria, llevando adelante una empresa extraordinaria, lo cual los hace extraordinarios.
Hasta pronto
Siempre en movimiento
Jorge Omar Rodríguez M.V
Médico Veterinario Holístico Integrativo
Asesor Científico UVA Unión Vegana Argentina
Coordinador General UVLA Unión Vegana LatinoAmericana
UVA Unión Vegana Argentina
