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Clonación y Xenotransplantes

Clonación de animales y xenotransplantes en humanos:
Panorama de las posiciones a favor y en contra.

Se desarrolló este informe con el objetivo de investigar la posible producción de órganos animales mediante clonación animal para su posterior utilización en transplantes humanos.

– La primera parte expone el concepto de clonación y los objetivos de la clonación de animales.
– La segunda parte presenta las diferentes objeciones a la clonación de animales para xenotransplantes.

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PARTE I

Clonación
Antigüedad biológica de la clonación

Klon es una palabra griega que significa retoño, rama o brote. En el lenguaje científico es el conjunto de individuos que desciende de otro por vía vegetativa o asexual. El clon no es algo nuevo. La clonación existe en la naturaleza paralelamente a la reproducción por vía sexual. En el origen de la evolución, la reproducción se hacía asexualmente , de modo que los descendientes de los seres microscópicos con los que se inicia la visa eran idénticos a sus padres. Biológicamente, pues, nuestros orígenes fueron clones. Los biólogos afirman que la reproducción sexual comienza posteriormente, o sea hace unos 1, 000 millones de años. Hasta ahora, sin embargo, subsiste la reproducción asexual, esto es la clonación. En efecto, tenemos que se reproducen vía clonación, o sea asexualmete, el conjunto de infusorios lo mismo que muchas bacterias, la levadura, etc. También se reproducen vía clonación muchos insectos como por ejemplo los pulgones y la filoxera que se alimentan de la savia de las plantas. Sin embargo, hay otros sers más avanzados de la evolución que también se reproducen vía clonación siendo en consecuencia sus descendientes copia genética fiel a los individuos originales. Este es el caso de la estrella de mar, que todos conocemos, lo mismo que de muchos invertebrados. También se reproducen vía clonación muchos caracoles, a pesar de lo cual existen, como sabemos , muchas variedades de éstos. También hay camarones que se reproducen vía clonación.
Sin embargo, como mediante el procedimiento de la clonación no se realiza una evolución o mejoramiento de la especie, ocurre que los animales que se reproducen a través de la clonación normalmente tienden a extinguirse. No obstante esto, existe un camarón llamado «artemia parthenogenética» que ha supervivido por lo menos 30 millones de años.
Podríamos, entonces, establecer perfectamente una cronología de la clonación comenzando por la clonación de seres vivos que se ha dado y se continúa dando naturalmente tanto en el mundo animal como en el vegetal, continuando por la clonación de las plantas que el hombre comienza a ejecutar hace unos 8,000 años a través de una rudimentaria cultura agrícola, y que sigue llevando a cabo hasta hoy en día siguiendo con los pensamientos clónicos escritos en la Biblia, tal como lo hemos visto, para proseguir con nuevos pensamientos sobre seres humanos que son producidos por la clonación, tal como se ve en la novela que Aldous Huxley escribiera en 1932 con el título Brave New World. O para seguir con la primera clonación en el mundo animal que fue la realizada en 1952, o sea hace 45 años, a partir del óvulo de una rana, por científicos de la Universidad de Pennsylvania, quienes después del éxito logrado continuaron haciendo clonación con ratones, siguiendo luego en 1978 la película de Gregory Peck » Boys of Brasil» que trata directamente sobre la clonación de seres humanos y prosiguiendo con la clonación de renacuajos en 1980 a partir simplemente de glóbulos rojos, lo que se lograra en la Allegheny University of the Health Science en San Luis, Estado Unidos. En 1991 en Taiwan el Dr. Wu Ming-Che del Instituto de Investigación de Ganado clonó 5 cerdos de una especie en extinción, aunque solo con 90% de similitud. En Bélgica, en 1993, el Profesor Robert Schoysman, tratando de mejorar la fertilización «in vitro» produjo un embrión que se dividió produciendo así 2 gemelos o sea la primera clonación artificial a partir de un embrión humano. Estos gemelos tiene ahora 4 años de edad y en el ahora famoso Instituto de Roslin, en Escocia, en 1996 se logró la clonación de las ovejas » Megan Y Morgan» idénticas genéticamente, pues provenían del mismo tejido embrionario y el * año pasado nace también vía clonación la oveja Dolly, hecho que recién se hace público en febrero de 1997 cuando la oveja ya tenía varios meses de nacida y después de que Wilmut había patentado el método de la reproducción. * Esta oveja estaría ahora encinta.

 

¿Qué es la clonación?

El 27 de febrero de 1997 la revista científica Nature publicaba el informe sobre la primera clonación de un mamífero a partir del núcleo de una célula adulta de otro individuo. La «presentación en sociedad» de la oveja Dolly es uno de esos momentos en los que la ciencia espolea una plétora de reacciones emocionales de todo tipo, despertando sueños (o pesadillas) y reavivando mitos y viejos fantasmas.

Si nos referimos al ámbito de la Ingeniería Genética, clonar es aislar y multiplicar en tubo de ensayo un determinado gen o, en general, un troza de ADN. Sin embargo, Dolly no es un producto de la Ingeniería Genética. En el contexto a que nos referimos, clonar significa obtener un individuo a partir de una célula o de un núcleo de otro individuo.

En los animales superiores, la única forma de reproducción es la sexual, por la que dos células germinales (óvulo y espermatozoide) se unen, formando un zigoto (o huevo), que se desarrollará hasta dar el individuo adulto. La reproducción sexual fue un invento evolutivo (del que quedaron excluidas las bacterias y muchos organismos unicelulares), que garantiza que en cada generación de una especie van a aparecer nuevas combinaciones de genes en la descendencia, que posteriormente será sometida a la dura prueba de la selección y otros mecanismos evolutivos. Las células de un animal proceden en última instancia de la división repetida y diferenciación del zigoto. Las células somáticas, que constituyen los tejidos del animal adulto, han recorrido un largo camino «sin retorno», de modo que, a diferencia de las células de las primeras fases del embrión, han perdido la capacidad de generar nuevos individuos y cada tipo se ha especializado en una función distinta (a pesar de que, salvo excepciones, contienen el mismo material genético).

En los años 70, Gurdon logró colecciones de ranas idénticas a base de insertar núcleos de células de fases larvarias tempranas en ovocitos a los que se había despojado de sus correspondientes núcleos. Pero el experimento fracasa si se usan como donadoras células de ranas adultas. Desde hace unos años se vienen obteniendo mamíferos clónicos, pero sólo a partir de células embrionarias muy tempranas, debido a que aún no han entrado en diferenciación (a ésta propiedad se la suele llamar totipotencia). No es extraño pues el revuelo científico cuando el equipo de Wilmut, del Instituto Roslin de Edimburgo comunicó que habían logrado una oveja por clonación a partir de una célula diferenciada de un adulto. Esencialmente el método (que aún presenta una alta tasa de fracasos) consiste en obtener un óvulo de oveja, eliminarle su núcleo, sustituirlo por un núcleo de célula de oveja adulta (en ese caso, de las mamas), e implantarlo en una tercera oveja que sirve como «madre de alquiler» para llevar el embarazo. Así pues, Dolly carece de padre y es el producto de tres «madres»: la donadora del óvulo contribuye con el citoplasma (que contiene, además mitocondrias que llevan un poco de material genético), la donadora del núcleo (que es la que aporta la inmensa mayoría del ADN), y la que parió, que genéticamente no aporta nada.

Científicamente se trata de un logro muy interesante, ya que demuestra que, al menos bajo determinadas circunstancias es posible «reprogramar» el material genético nuclear de una célula diferenciada (algo así como volver a poner a cero su reloj, de modo que se comporta como el de un zigoto). De este modo, este núcleo comienza a «dialogar» adecuadamente con el citoplasma del óvulo y desencadena todo el complejo proceso del desarrollo intrauterino.

Dolly no es una copia idéntica de la «madre» que donó el núcleo . Aunque ambas comparten el mismo ADN nuclear, las instrucciones genéticas de Dolly no experimentaron el mismo tipo y combinación de estímulos que los de su «madre nuclear». Esto se debe a los fenómenos de epigénesis, complejas series de interacciones entre los genes y el entorno, y aquí entendemos por entorno desde los factores presentes en el citoplasma del óvulo, pasando por los procesos de formación del embrión/feto, a su vez sometidos al peculiar ambiente uterino, y alcanzando a la vida extrauterina (estímulos al nacer, período de lactancia, relaciones con la madre, interacciones «sociales» con otros individuos de la especie, etc.). En resumidas cuentas, el ADN no contiene un programa unívoco de instrucciones, sino que es flexible, y la expresión genética en cada individuo queda matizada por multitud de factores, quedando «abierta» con una finalidad adaptativa clara.

 

¿Para qué serviría la clonación en animales?

Como suele ocurrir con muchos avances científicos de vanguardia, aquí puede que también se hayan exagerado las posibles derivaciones prácticas inmediatas, aunque no cabe duda que a medio y largo plazo, cuando la técnica se vaya perfeccionando, podría encontrar numerosos campos de aplicación. (dejamos aparte el ámbito de la biología fundamental, que tendrá que «hincar el diente» en los fascinantes interrogantes básicos abiertos, sobre todo relativos al ciclo celular y al control de la diferenciación).

Uno de los objetivos buscados por el grupo Wilmut (en alianza con una empresa) es unir la técnica de la clonación con la Ingeniería genética de mamíferos con objeto de producir medicamentos o sustancias útiles comercialmente. La idea es que una vez que se haya obtenido un animal transgénico interesante (por ejemplo, ovejas o vacas que en su leche secretan sustancias terapéuticas determinadas por un gen introducido previamente), ese individuo serviría de «molde» para generar varios ejemplares clónicos.

Otra aplicación (más en la línea de la ganadería tradicional) sería asegurar copias de un ejemplar que haya mostrado buenos rendimientos (en carne, en leche, etc.). La clonación evitaría que su buena combinación de genes (su genotipo) se «diluyera» al cruzarlo sexualmente con otro. Sin embargo, mientras el coste de la técnica sea elevado, no estará al alcance de las explotaciones ganaderas convencionales. Pero además habría que tener mucha precaución con la amenaza de pérdida de diversidad genética de la cabaña ganadera, ya que si se impusiera este método, se tendería a la uniformidad (una tendencia ya presente en la agricultura y ganadería actuales). Recordemos que la biodiversidad es un recurso valioso también en los «ecosistemas agropecuarios», ya que supone una reserva de recursos genéticos adaptados a diversas condiciones ambientales y a diversos contextos socioeconómicos.

Se está hablando también en mejorar la calidad y la producción de lana en ovejas transgénicas, así como la obtención de peces transgénicos para aumentar su crecimiento y hacerlos resistentes a enfermedades.

Se ha hablado igualmente de que la clonación podría representar la salvación «in extremis» de ciertas especies silvestres amenazadas de extinción y difíciles de criar en cautividad.

La clonación serviría en la búsqueda de animales transgénicos, o sea con modificaciones efectuadas con genes humanos para utilizar sus órganos para el transplante en seres humanos (xenotransplante), evitando de esta manera su rechazo. Una vez obtenido un ejemplar de este tipo sería más fácil su reproducción en serie mediante la clonación, sin tener que pasar por las inevitables variaciones y situaciones impredecibles que produce la reproducción sexual.

Por último, la clonación permitiría una mayor propagación de insectos beneficiosos para contrarrestar las plagas que dañan los productos agrícolas. Disminuyéndose así el empleo de los insecticidas y pesticidas mejorando, en consecuencia, la calidad de vida del ser humano y protegiendo al medio ambiente.


La clonación de animales para xenotransplantes

Un xenotransplante es un transplante de un órgano o de un tejido desde un animal a otra especie mediante manipulación genética. Muchos científicos creen que puede ser la solución ante la dramática escasez de órganos donantes, y que el cerdo será la fuente de órganos para el humano más adecuado.

Esta manipulación genética en animales se plantea como una técnica que nos permitiría desarrollar un número ilimitado de órganos de repuesto para la especie humana asegurando así una nueva salida para aquellos enfermos a los que no se les puede transplantar un órgano humano.

La técnica está aún en fase de experimentación. El cerdo tiene un corazón y un hígado compatibles, por sus dimensiones, con el organismo humano. Pero al transplantarlos tal y como son, podrían desencadenar una crisis de rechazo. Los científicos intentan eliminar este problema modificando genéticamente a los cerdos con la introducción en su ADN de genes humanos. Una vez clonados, estos animales podrían abastecer de órganos a los seres humanos.

PARTE II

A continuación se expondrán las razones por las que médicos, investigadores y grupos activistas por los derechos de los animales, se oponen a los transplantes cruzados entre especies.

 

Razones por las que existe una oposición a los xenotransplantes

El xenotransplante -o cross species transplants- se basa en el transplante de órganos provenientes de «donantes» animales, a humanos. Desde 1906, se han realizado 55 intentos de transplantar órganos de animales a humanos. Todos fallaron, dando como resultado sufrimiento y muerte por parte de los pacientes y los donantes animales. Los cientos de experimentos de cruza entre especies (entre cabras, ratas y pollos, ratones y hamsters, perros y gatos, cerdos y primates) que se vienen llevando a cabo desde 1906, no han originado información confiable acerca de qué podría ocurrirle a los recipientes xenógrafos humanos.
El xenotransplante es una tecnología peligrosa e improbable.

 

Las víctimas animales

Muchas técnicas han sido desarrolladas para alterar el marco genético de los animales, produciendo nuevos mosaicos de especies para ser explotados por las industrias agrícola, farmacéutica, y biomédica. Un objetivo es insertar genes de una especie dentro del embrión de otra; resultando criaturas conocidas como «transgénicas». Otro método se basa en la interrupción -o knock out-de genes del propio animal. Los científicos se refieren a estas criaturas como «knock-outs».

En 1998, fueron producidos ratones gigantes incorporando genes de hormona de crecimiento humana en los huevos fertilizados de los animales. La tecnología de transferencia de genes ha sido desde entonces aplicada a animales «comercialmente importantes» como pollos, ganado, pescado, cerdos, conejos y ovejas; con el propósito de «mejorar la performance de crecimiento».

Datos gubernamentales muestran que en Gran Bretaña durante 1994, 184-188 emprendimientos fueron llevados a cabo en animales transgénicos (en su mayoría ratones, pero algunas ratas, aves y ungulados), un 282% más que en 1990. Además, 202-311 experimentos fueron desarrollados en animales con defectos genéticos dañinos.

 

El sufrimiento animal

El sufrimiento animal no cesa, porque los científicos no son capaces de predecir los resultados de su experimentos genéticos. El gran índice de sufrimiento por parte de los animales proveniente de la «revolución genética» no ha sido debidamente clasificado, habiendo ejemplos de animales nacidos con pérdida virtual de miembros, fisuras faciales, y masivos defectos cerebrales. Investigadores británicos en el área de cáncer, no desconocen que los experimentos con animales transgénicos, en los cuales genes de cáncer son incorporados en tejidos vivos para hacerlos más susceptibles a contraer la enfermedad, pueden tener consecuencias impredecibles: ratones transgénicos criados para desarrollar tumores oculares, también sufrieron cáncer en el resto del cuerpo.

Aún cuando no hay complicaciones inesperadas, los animales genéticamente modificados sufren y mueren porque en la investigación biomédica están diseñados para ello. Los «ratones oncológicos», producidos insertando genes de cáncer humano dentro de embriones de ratón, rápidamente desarrollan un fatal cáncer de pecho, mientras que genéticamente modificados «ratones de fibrosis cística» mueren a los 40 días.


El xenotransplante es costoso

El xenotransplante es riesgoso y promete ser aún más caro que los transplantes entre humanos. Esta tecnología incluye además, gastos de cría, hospedaje, alimentación, medicación, pruebas, transporte, etc. Aún cuando se obtuviera éxito con los xenotransplantes, los costos estarían muy por encima del alcance de cualquier ciudadano común, convirtiéndose en una tecnología para una minoría. .

Datos del Instituto de Medicina revelan que los costos del xenotransplante para todos los pacientes que necesitan órganos, podrían alcanzar los 20.3 billones de dólares.


Deberíamos aprender del pasado

El HIV -el virus que causa SIDA- podría ser un virus de inmunodeficiencia proveniente de los simios (SIV), que traspasó la barrera entre especies, en África Central.
Las autoridades no fueron capaces de prevenir la expansión mundial de la infección de HIV. Del mismo modo, no fueron capaces de prevenir los brotes de Ébola en Sudán, Zaire (1976, 1979,1995) y los Estados Unidos (1989, 1996).

En adición, hay evidencia de que humanos se han enfermado luego de haber consumido o sido inyectados con materiales animales. Existe una relación entre la vacuna smallpox (derivada de células animales) y el SIDA, una relación recientemente conocida entre cáncer de pulmón, cerebro y hueso, y el SV40 (virus de simio), y la amenaza del surgimiento de enfermedaes infecciosas, incluyendo la enfermedad de Creutzfeldt-Jakob (CJD) derivada del consumo de «vacas locas» en Europa, Países Bajos y los Estados Unidos.


Porqué los primates no-humanos no deberían ser usados como «donantes» de órganos

Los virus de babuinos prosperan en los cultivos de tejido humano, antes de matar al cultivo. Se conocen alrededor de 20 clases de virus potencialmente letales que pueden ser transmitidos de primates no-humanos a humanos, incluyendo Ébola, Marburg, Hepatitis A y B, Herpes B, SV40, y SIV.
Numerosos científicos han instado a las agencias de Salud Pública de los Estados Unidos a que excluyan a los primates como donantes para los xenotransplantes.


Porqué los cerdos no deberían ser usados como «donantes» de órganos

Los cerdos, son considerados como los «donantes» animales para xenotransplantes por elección.
Sin embargo, los retrovirus de cerdo han infectado las células humanas de riñón in vitro; y los virólogos creen que muchos virus de cerdo no han sido adecuadamente estudiados aún. Virus que son inofensivos para su huésped animal, pueden ser mortales cuando son transmitidos a humanos. Por ejemplo, el herpes de macaco es inofensivo para los monos macaco, pero letal para los humanos. El mortal virus humano Influenza de 1918, que mató a más de 20 millones de personas alrededor del mundo, era una mutación de un Swine flu virus que evolucionó de cerdos americanos y fue desparramado mundialmente por tropas norteamericanas. La leptospirosis (que produce daños en hígado y riñón), y la erisipela (una infección de la piel), están entre las aproximadamente 25 enfermedades conocidas que pueden ser adquiridas de los cerdos. Se cree que todavía hay muchas «enfermedades porcinas» desconocidas, todavía por descubrir.
Además, las diferencias anatómicas y fisiológicas entre cerdos y humanos llevan a plantearse la racionalidad de su uso. Esto incluye diferencias en el tiempo de vida, ritmo cardíaco, presión sanguínea, metabolismo, inmunología, y hormonas. Un corazón de cerdo insertado en un humano, se torna negro y deja de latir a los 15 minutos. No hay evidencia clínica de que este rechazo celular y vascular pueda ser superado, o que los órganos de cerdos criados genéticamente sean menos propensos a ser rechazados que los de los cerdos convencionales. Por lo pronto, las masivas dosis de drogas inmunosupresoras que serán requeridas para tal operación, podrían causar severa toxicidad, y aumentar las posibilidades de que el paciente contraiga cáncer.


El xenotransplante otorga a los virus animales un libre acceso hacia los humanos

El transplante de órganos vivos de animales a humanos sobrepasa las barreras (como piel y tracto gastrointestinal) que previenen infecciones, por ende, facilitando la transmisión de enfermedades infecciosas de animales a humanos.


No existe forma de monitorear los virus desconocidos

Proceder con el xenotransplante podría exponer pacientes y no-pacientes a nuevos virus animales, que podrían pasar desapercibidos durante meses o años, antes de ser descubiertos.
Muchos virus, tan inocuos como el resfrío común o tan letales como el Ébola, pueden ser transmitidos por simple una simple tós ó estornudo. Un virus animal residiendo en un recipiente xenógrafo podría dispararse, infectando a grandes cantidades de personas, y causando una epidemia virósica potencialmente mortal, de proporciones tan globales como el HIV ó peor. Es altamente improbable que los científicos y los que se encargan del cuidado de la salud, estén preparados para lidiar con tal escenario.


Alimentarse a base de cerdo aumenta la demanda de órganos de cerdo

Irónicamente, es precisamente porque la gente come demasiada cantidad de cerdos (y otros animales de granja) y tienen estilos de vida inadecuados, que los transplantes de órganos de cerdo son considerados. Una gran mayoría de transplantes de corazón, hígado y riñón podrían ser prevenidos si la gente redujera su consumo de carne, alcohol y tabaco. Las autoridades en el área de Salud Pública deberían fomentar en la gente una actitud responsable frente a su salud, comiendo adecuadamente, ejercitándose, y evitando los cigarrillos y el alcohol.


Deberíamos estar invirtiendo en alternativas para el xenotransplante

Antes de depositar tal cantidad de fondos en una tecnología extrema como los xenotransplantes, las agencias de Salud Pública tienen la obligación de explorar alternativas menos costosas y menos riesgosas.
Esto incluye:
1) Programas de salud preventivas dirigidas a reducir la necesidad de transplantes de todo tipo.
2) Programas administrativos que aumenten las donaciones de órganos humanos.
3) Investigación clínica con el objetivo de perfeccionar tecnologías de alotransplantes.
4) Investigación clínica con el objetivo de perfeccionar tecnologías que disminuyan nuestra dependencia a los animales.


Antes de proceder con el xenotransplante

El xenotransplante conduce la salud pública a un lugar de riesgo y por lo tanto muestra ser una tecnología inaceptable. Dada la escasa eficacia de nuestra sociedad en manejar las consecuencias de la ciencia moderna y la tecnología, incluyendo la letalidad de las armas militares, la contaminación ambiental, la deforestación, el exponencial crecimiento poblacional, y el SIDA, debemos preguntarnos honestamente si tenemos la sabiduría y la madurez moral necesaria para lidiar con las consecuencias del xenotransplante y las tecnologías genéticas relacionadas.
Hasta que esta cuestión no sea públicamente debatida y, si alguna vez, respondida, la lógica dicta una política de abstención y humildad.

 

Por Facundo Moyano

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