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38º Congreso Mundial Vegetariano

Esta es una breve crónica del 38º Congreso Mundial Vegetariano de la International Vegetarian Union
«100 años de revolución alimentaria», celebrado este verano en Dresden (Alemania). Ciertamente no es fácil resumir una oleada de sensaciones tan diversas y tan profundas como las que se pueden experimentar al asistir a un evento de estas características, por lo que daré unas simples pinceladas de lo más destacado.

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Se trataba de una ocasión realmente histórica – celebrábamos el centenario de la creación de la Unión Vegetariana Internacional (IVU) que precisamente se formó durante la celebración de un primer congreso mundial en la misma ciudad de Dresden. De ahí el interés por regresar al mismo lugar 100 años después.
Tan sólo por este hecho ya tenía un especial interés asistir al congreso, pero además las circunstancias que lo acompañaron hicieron de este evento algo memorable, lo que se dice verdaderamente «algo para recordar». Personalmente he de decir que, dejando a un lado los contenidos aportados en el terreno del activismo vegetariano, tuve la ocasión de disfrutar de unos días inolvidables en una preciosa ciudad y en muy buena compañía, ¿qué más se puede pedir? Creo que sin el apoyo de Susana y Renate, que conociendo la ciudad nos facilitaron los desplazamientos y el alojamiento, y desde luego sin la inseparable compañía de Rosa, nada hubiera sido lo mismo.

 

Una cita histórica

Este histórico evento, organizado conjuntamente por la IVU (International Vegetarian Union) y por la asociación alemana VEBU (Vegetarierbund Deutschland), congregó a algo más de 700 personas venidas de todo el mundo. Lógicamente, una parte importante eran alemanes pero la organización constató la asistencia de personas de unas 30 nacionalidades distintas. Las representaciones de países europeos eran destacables, pero también algunas de ellas venían de países muy distantes, como los asiáticos (Indonesia, Taiwán, Singapur, India…) o los americanos (los siempre constantes estadounidenses o canadienses, así como una importante representación brasileña). Es una pena que las condiciones económicas más desfavorables de los países latinoamericanos no permitan generalmente la asistencia de personas procedentes de dichos países, algo que también sucede con el continente africano. Ciertamente, la moneda europea resulta cara para muchos extranjeros. Y no sólo para ellos: la economía está complicada también para nosotros. Tan sólo 9 asistentes procedíamos del estado español y, además, no todos teníamos un dominio suficiente del idioma inglés o del alemán, las dos lenguas oficiales (otro de los obstáculos para la asistencia).

En cualquier caso, siempre resultaba excitante comprobar de qué países procedían las personas con quienes nos encontrábamos. Y al mismo tiempo comprobar que, a pesar de las distancias y las diferencias culturales, todos nos movemos por unos mismos principios comunes: el vegetarianismo. Ese nexo que nos une y que nos hace sentir una afinidad natural. Además, sentirse en un entorno en el que nuestra actitud es lo «normal» por lo general, suele ser algo poco habitual en nuestra rutina cotidiana.
Las comidas eran opcionales en el paquete de asistencia al congreso y fueron ofrecidas en un salón del mismo auditorio. El catering estuvo preparado por la cocina del Hotel Hilton de la ciudad, algo que llamaba la atención pero que en opinión de los comensales no destacó especialmente en cuanto a calidad de cocina vegetariana. El menú era 100% vegetariano (vegano), como suele ser habitual en los congresos de la IVU. Otros asistentes prefirieron autoabastecerse o también visitar los diversos restaurantes de la ciudad que ofrecían comida vegetariana – un motivo más para hacer algo de turismo por la ciudad.

 

Entretenimiento y visitas turísticas

Como en todos los congresos, se suele incluir una parte lúdica que, en esta ocasión, estuvo compuesta por diversas actuaciones musicales o teatrales por la tarde, en el mismo auditorio del congreso y también por varias visitas turísticas, tanto a la propia ciudad como a los alrededores.
Al visitar la ciudad de Dresden hoy en día, reconocida por la UNESCO como patrimonio de la humanidad, con sus edificios elegantes, sus monumentos de estilo barroco, sus calles impecables, sus jardines bien cuidados y sus fachadas de piedra arenisca ennegrecida, sorprende descubrir que quedó prácticamente destruida en la Segunda Guerra Mundial, al realizar la aviación británica un ataque de castigo con bombas incendiarias en las últimas fases de la contienda. El centro histórico ardió en su mayor parte; en algunos casos se mantuvieron las paredes exteriores de unos pocos edificios terriblemente dañados. Posteriormente se reconstruyó sólo una parte de los edificios históricos, como por ejemplo el Zwinger (el famoso palacio barroco de la ciudad) aunque, con la llegada del régimen comunista, la dejadez material y económica se dejó notar. La ciudad permaneció parcialmente en ruinas durante medio siglo, hasta que la reunificación alemana en 1990 permitió iniciar muchas labores de reconstrucción, como por ejemplo la del símbolo de la ciudad, la Iglesia de Nuestra Señora o Frauenkirche, cuya tardía reconstrucción se llevó a cabo desde 1994 hasta 2005.

Las excursiones fueron en barco por el río Elba, río que atraviesa la ciudad de Dresden y también en autocar para visitar el cercano palacio de Pilnitz, y las montañas sajonas de roca arenisca con el Bastei, con unos paisajes verdaderamente impresionantes.

 

Las conferencias

El Congreso se desarrolló en el Kulturpalast o Palacio de la Cultura, situado en el centro de la ciudad, entre el domingo 27 de julio y el sábado 2 de agosto.
Durante toda la semana, los vestíbulos – tanto de la entrada como de la planta superior – estuvieron ocupados por stands informativos sobre vegetarianismo, derechos de los animales, así como puestos de comida o de venta de productos. También había una interesante exposición sobre la historia de los Congresos Mundiales, con textos e imágenes de cada una de las citas anteriores.

De izda. a dcha.: Rosa, Brenda Davis, Vesanto Melina y yo mismo.

De izda. a dcha.: Rosa, Brenda Davis, Vesanto Melina y yo mismo.

 

El programa de conferencias fue, desde luego, muy variado y completo. Al margen de las sesiones plenarias celebradas en el auditorio principal, los asistentes disponían de sesiones paralelas en cuatro salas menores para elegir según sus inquietudes. Todos los temas relacionados con el vegetarianismo, la nutrición, la defensa animal y la ecología fueron tratados por activistas locales y por los más destacados oradores de prestigio internacional. Parte de las sesiones se realizaron en alemán pero la gran mayoría fueron en inglés.

Es difícil destacar alguna entre tantas presentaciones de interés, ofrecidas por personalidades de organizaciones de todo el mundo. Por citar algunos: Saurabh Dalal (EEUU), Dilip Barman (EEUU), George Jacobs (Singapur), John Davis (Reino Unido), Renato Pichler (Suiza), Shankar Narayan (India), Tobias Leenaert (Bélgica), Jan Stastny (República Checa), Paul Turner (EEUU), Nitin Mehta (Reino Unido), Caryn Hartglass (EEUU),… investigadores como Stephen Walsh (Reino Unido), Riccardo Trespidi (Italia), Paula Brügger (Brasil), Claus Leitzmann (Alemania), Peter Clarys (Bélgica),… o la parlamentaria del Partido Verde alemán Barbara Rütting, así como las presentaciones de los próximos eventos mundiales a cargo de Marly Winckler (Brasil) y Susianto Tseng (Indonesia). Pero, sin duda, entre las que más interés despertaron destacaría las ofrecidas por las entrañables nutricionistas canadienses Vesanto Melina y Brenda Davis, quizás las más destacadas entre los expertos en el campo de la nutrición vegetariana a nivel mundial y a quienes debemos la autoría de la importantísima Postura sobre Dietas Vegetarianas de la American Dietetic Association (disponible en www.unionvegetariana.org/ada.html) así como numerosos libros de importancia capital (Becoming Vegetarian, Becoming Vegan, Raising Vegetarian Children, etc). Vesanto Melina ya había tenido la gentileza de participar en nuestro 2º Congreso, celebrado en Barcelona, en 2005.

También cabe reseñar la concentración que se organizó a las puertas del consulado austriaco para protestar por el encarcelamiento en Austria de 10 activistas desde el mes de mayo (ahora ya puestos en libertad), en la cual participamos un gran número de los congresistas allí presentes.

 

Elecciones al Consejo de la IVU

Como en cada Congreso, se celebraron también la asamblea general de socios y las elecciones para el Consejo Internacional de la Asociación, el órgano directivo que coordina las actividades de la organización. El Consejo está compuesto por unos 10 miembros electos entre los candidatos que se presentan, a los que se suman los representantes regionales designados por el propio Consejo para actuar a nivel regional. En estas votaciones tuve el honor de ser reelegido para un puesto en el Consejo, en el cual seguiré aportando mi granito de arena durante los próximos dos años.

Nos vemos en algún próximo Congreso Mundial Vegetariano. ¡¡ Hasta pronto !!

Para más información, fotografías y contenidos multimedia, visitar la página: www.ivu.org/congress/2008

 

Por: David Román es fundador y presidente de la Unión Vegetariana Española, miembro del Concejo Mundial de la IVU International Vegetarian Union, webmaster de la sección en español de la misma, investigador, escritor, traductor y permanente colaborador de la UVA.

Fuente: revista El Vegetariano

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